
La Crianza de los hijos
La gran verdad de hoy esta en 1 Timoteo 3:3-5.
Vamos hablar un poquito acerca de la crianza de los hijos. Y mire que hermoso es Dios y como sabe. Cuando El hablaba de aquellas personas que de pronto quisieran ocupar un puesto en la iglesia, y que quieren servir. Dentro de las características que El Señor pone en la escritura para poder ocupar un puesto, dice algunas cosas: no dado al vino, no pendenciero, no codicioso, no de ganancias deshonestas, y dice: sino amable, apacible, entre otras cosas que no sea avaro; fíjese que cosa mas linda, pero le pone una característica mas, dice “que gobierne bien su casa y que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad.”
Bueno, creo que este tema es muy importante en una época donde el liderazgo masculino se esta perdiendo, aquí, de pronto en los EE.UU. vemos tantas mamas criando solas a sus hijos, y cuantos apuros pasan, nunca fue este el plan de Dios. Si el plan de Dios es que, el hombre es la cabeza de esa casa, el que guía, el que de pronto empuja, cierto, que el es la cobertura para la mujer. Por eso cuando a la mujer le dijo que este sujeta a su esposo, es como un regalo que Dios le dio, porque el poder estar sujeta, es como una tranquilidad que nos da, porque cuando surgen los problemas, allí esta el hombre que es la cabeza, el resuelve, usted sabe. El plan de Dios es perfecto. Y entre las características que le dice al hombre, es que sepa gobernar su casa y allí hay mucha tela que cortar; porque tener un hogar en este tiempo, levantar un hogar feliz, donde la esposa pueda decir ‘soy feliz’, donde el esposo diga ‘este hogar es un pedazo de cielo’, donde los chicos digan ‘no necesitamos nada quiero estar en mi casa con mi papa y mi mama’ aunque tengan 26 o 30 años como a veces sucede si es que no se han casado; es realmente algo que solamente va a ocurrir cuando le damos lugar a Dios y a su palabra.
Recuerde que Dios nos habla de instruir al hijo y de enseñarle, y, a veces, usted sabe, que es mucho más fácil y más cómodo tolerarles un montón de cosas que corregirlos. Y es el gran error que hoy se pasa, que de pronto ya sea por las ocupaciones o porque se pasa mucho trabajo criando a los hijos, que de pronto preferimos dejar pasar las cosas antes de corregirlas. Para criar de manera correcta a los hijos vamos a tener que sufrir, usted dirá ‘ay, ¿pero entonces?’ no, lo que pasa es que muchas personas lo toman con liviandad, pero un hijo se cría, se educa, ¿no es cierto? se le habla. La Biblia dice que hay varios requisitos imprescindible para levantar una familia, para levantar a esos hijos, ¿no es cierto?, usted va tener que hablar con ellos, va tener que amarlos, y también va tener que ponerles disciplina cuando ellos persistan en no hacer caso a las enseñanzas que usted dice. Y esa es la parte que a muchos no les gusta, ¿no es cierto?, de pronto preferimos pasarlo por alto, antes de tomarnos 10 minutos para enseñar o para corregir lo que este bien o mal. Vamos a tener que atravesar algunas cosas difíciles que preferiríamos no tener que enfrentar o no pasar por eso. Pero creo que precisamente porque los padres de hoy en día se encuentran a veces demasiado ocupados como para hablar con sus hijos o yo diría mejor porque hay ciertas cosas que nos han robado el tiempo de los hijos, (computadora, teléfonos, celulares). De pronto el niño viene a traer un trabajito que hizo y nos parece que es tan insignificante que parece que hay otras cosas que nos han gritado tan fuerte y han hecho que nos olvidemos o nos ocupemos tanto en eso, que no olvidemos de disciplinar o de hablar con los niños y de enseñarle lo que es bueno o malo. Por eso es que existen tantos problemas con los jóvenes de hoy, tenemos una avalancha de jóvenes y no sabemos que hacer con ellos, ¿no es cierto?, pero este pasaje en el que Pablo habla dice que si una persona no puede gobernar su casa, no va a poder tampoco hacer otro tipo de trabajo y menos en la iglesia. Y lógico que cuando Pablo habla de gobernar la casa no esta hablando de que usted se ponga un traje militar y este con una escopeta en la mano y ‘acá el que no hace lo que yo digo’, porque usted sabe muy bien que realmente la autoridad se gana, nunca se impone. Cuando un papa es un ejemplo, cuando una mama ha sabido ser un ejemplo, ha sabido darle la palabra en el momento oportuno, ha sabido escuchar a la hora que lo necesitaba, ha sabido darle respuesta bíblica, lo ha llevado con esfuerzo a veces a la iglesia (porque dan trabajo) pero ha sabido ser testimonio, la autoridad no hará falta nunca imponerla, sino que se gana a través de ser nosotros, buenos, como decía, gobernadores de nuestra casa.
Todo papa exitoso, toda mama exitosa, va tener que ser capaz de guiar, pero de guiar en sentido de enseñar, de lidiar cuando no quieran, de educar o de disciplinar a todos los hijos en sabiduría de Dios, en amor, en comprensión, y en corrección cuando así lo hiciera falta. Necesitamos gobernar nuestra casa y ya con eso tenemos una gran tarea.
Una gran verdad hoy…en pocas palabras.
Pastora Stella Maris Agüero
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